viernes, 30 de diciembre de 2011

carmesí

Dicen que en periodos de crisis se observa un incremento en la venta de pintalabios rojos. Que en tiempos difíciles suceda esto puede que no se trate de un hecho al azar.
Cuando una mujer perfila su boca de rojo, esconde la intención de desviar la atención de su interlocutor, para que la mirada de este esquive, pase por alto sus ojos, los de ella. Si los ojos son el reflejo del alma, en circunstancias complicadas el iris no debe acoger nada que pueda incluirse en la categoría de "agradable".
Cuando una mujer pinta de carmín el volumen de sus labios no es para que prestes atención al volumen propio de la voz, pues las cosas importantes se suelen decir en un tono bajo (y de noche, me atrevo a añadir). Es para que estés atento al lenguaje, a la forma y a los dobles sentidos que se escapan entre el carmesí.