sábado, 30 de abril de 2011

la república independiente



Si quieres entrar, y entras, debes saber que los abrigos y las preocupaciones se dejan en el perchero tras la puerta. Que dentro huele a jazmín, a DKNY y a café si te pasas a eso de las 6. Que todos los acentos son bien recibidos, pero el de la casa siempre será el canario, ese de las abundantes eses. Que hay muchas fotos y recuerdos y fragmentos de tiempo en las paredes. Y anuncios por palabras lemas eslóganes y post-it por si las moscas. Que en las estanterías conviven y se llevan bien libros de Benedetti con otros de aeronáutica. Y por culpa de esto último, la mesa de estudio bien conoce mis codos y la cafetera es fiel compañera de noches en vela. Que desde los altavoces se dispara MGMT, Kasabian, Oasis, los Beatles o los Rolling, Astroboy, Russian Red, The Sunday Drivers y un largo etcétera. Que en la pared está escrito mi texto favorito, y sobre la almohada el oso de peluche que duerme conmigo desde los 5 años. Y que aunque mi colcha esté llena de corazones, al único que le corresponde acostarse sobre ella está a casi 10000 kilómetros.









Suena : in my life (the Beatles)