lunes, 31 de enero de 2011

whispered in my ear the things I'd like



Songbird

Freedom kiss

Like a rolling stone

Se dispara desde el altavoz:
...three, four
Talkin' to the songbird yesterday
flew me to a place not far away
She's a little pilot in my mind
singin' songs of love to pass the time.
Gonna write a song so she can see
give her all the love she gives to me
Talk of better days that have yet to come
Never felt this love from anyone.

viernes, 28 de enero de 2011

en busca del tiempo perdido

"Llenamos la apariencia física del ser que está ante nosotros con todas las nociones que respecto a él tenemos, y el aspecto total que de una persona nos formamos está integrado en su mayor parte por dichas nociones. Y ellas acaban por inflar tan cabalmente las mejillas, por seguir con tan perfecta adherencia la línea de la nariz, y por matizar tan delicadamente la sonoridad de la voz, como si esta no fuera más que una transparente envoltura, que cada vez que vemos ese rostro y oímos esa voz, lo que se mira y lo que se oye son aquellas nociones."

PROUST (en busca del tiempo perdido)


No me arrepiento de las caídas que sufrí, de los hábitos viejos que abandoné, de las posibilidades que sacrifiqué, de mis cicatrices, del sol y el calor que perdí, de las distancias que asumí. No pienso que todo lo pasado fue mejor. Fueron buenos tiempos, por qué negarlo. Épocas donde todo parecía más sencillo, cuando no era necesario medir con tanta exactitud nuestras acciones y lo que estas traerían consigo. A decir verdad creo que solo se debía a que, aunque no lo creyéramos, éramos unos completos dependientes. Y de repente, queriendo o sin quererlo, nos encontramos ante el vacío. Pero había que despegar, amiga. Yo estoy feliz donde estoy, a pesar de que no todo salga a la primera y siendo conocedora de que lo que me espera no se puede calificar como fácil. Espero y sé que se avecinan buenos años, basta con querer de verdad las cosas. Con tener ilusión. A base de pequeños gestos constantes.

Hoy es un viernes cualquiera en Madrid. Y no se por qué, pero hoy me desperté con fuerzas. Ser joven sin prisas y con memoria. Y con ilusión, siempre.

En imagen: Navidad a 25 grados

Y prometo actualizar esto a menudo, prometo no estar cansada, no parar, no tener tiempo vacío, ni tiempo perdido.

jueves, 20 de enero de 2011

la voz adecuada, el acento adecuado



A veces empezamos a hablar sin tener nada que decir. Articulamos cualquier expresión sencilla para escapar de la inercia del silencio. Porque a veces el silencio es tranquilizante, un sedante natural. Como aquel cuando las miradas hablan solas, con susurros imperceptibles al oído que solo se recogen en otras frecuencias, más sensibles. En este silencio pacífico caben todos los sonidos, todos aquellos que nos resultan armónicos. Cada uno aporta su oído y clasifica los estímulos. El rugido del mar, el desgarro de la piel con una caricia, el repiquetear de la lluvia, dos labios al sellarse, un par de manos que se entrelazan sin aviso previo, tu canción favorita en un concierto, el clamor de las llamas, el mar, unas ruedas deslizando sobre el asfalto. Nuestro nombre siendo pronunciado con la voz adecuada. Con el acento adecuado.



En imagen: la voz adecuada, el acento adecuado