martes, 28 de septiembre de 2010

MI RESERVA

Pensando en escribir una canción que le guste a todos. Tratando de ser normal sin ocultar que me vuelvo loco. Pensando en otra cosa que me haga olvidar.
Me acuerdo del glamour, de las botas, el peinado y el cuero.
Subirme a una estrella, mirarte desde arriba todo el día si quiero.
Sumando melodías para entender...
Que esta es mi reserva para el resto de la noche. Esta es la prisión donde encadeno el corazón. Este es el lugar, es el momento y al final...
ya no puedo pensar.
Parado frente a mí, me miro un rato y me confundo con otro. Tratando de ser normal sin ocultar que me vuelvo loco.
Sumando melodías para entender...
Que esta es mi reserva para el resto de la noche. Esta es la prisión donde encadeno el corazón. Estes es el lugar, es el momento y al final...
Solo quiero rescatar lo que queda de esta noche, esto es lo mejor a lo que puedo llegar hoy. Este es el lugar, es el momento y al final solo quiero rescatar...
ASTROBOY
Y entonces llegará un día, mejor dicho, llegará el día...
El día en que caminarás primero sobre el mar, y luego sobre los brazos de las personas que te echaron de menos y lo siguen haciendo(que no son pocas). Todas ellas ansiarán darte un abrazo, preguntarte un ¿qué tal por el otro lado del charco?, volver a reír contigo. Porque todas ellas te quisieron, y lo siguen haciendo. Pero yo un poquito más que el resto del mundo. Y lo seguiré haciendo. Siempre.

Será como la aparición en el escenario de una estrella del rock. Y yo te esperaré en backstage, porque aunque no me gusta demasiado esperar, igual te espero. Incondicionalmente.


Será el día en que volvamos a recorrer nuestras huellas. Las que sellamos, las de ida y las de vuelta. Y comprobaremos que la memoria no hace trampas, que me miras con los ojos de antes, los brazos de cerca, las calles de siempre, los árboles que no se derrumbaron. Y dejaremos pisadas nuevas, diferentes, con suela de experiencias por venir.
También será el día en que nuestras certezas se hagan tangibles, que los besos no tengan que recorrer kilómetros para llegar a su destino, sino tan solo uno o dos milímetros, mi destino. E iniciar nuestro día venus así sea a trocitos, sin prisa, pero sin pausa. Y mirarte a los ojos, así sea sin prisa, pero sin pausa. Y perderme en ellos y que las palabras se traduzcan en caricias, pero con tu acento suave, ese que vos sabés.
Ese día no será un día solo, ni siquiera dos. El tiempo será solo un término abstracto, y tomará un segundo plano. No creo que piense en segundos, ni en minutos, ya ni te digo en horas. Ni se me pasará por la cabeza que tú vives en cierto Uruguay y yo en un tal Madrid. Solo sé que sonará. No dejará de sonar:
ESTO ES LO MEJOR A LO QUE PUEDO LLEGAR HOY.

en la imagen: MI RESERVA

jueves, 9 de septiembre de 2010

mudanzas


NOTA RÁPIDA MIENTRAS TRATO DE INTRODUCIR 17 AÑOS DE VIDA EN 3 MALETAS.
Hay ocasiones en la vida de una persona en las que hay que recopilar. La mayoría de las veces sucede en un punto concreto, una fecha señalada. Días de 24 horas tan iguales y tan diferentes a la vez del resto del año. Son momentos en los que el tiempo parece detenerse y el reloj y los segundos suenan como una realidad lejana. No hay pasado, no hay futuro. Son instantes en que tenemos que mirar hacia nuestro interior para así poder contemplar nuestro alrededor. Para así poder valorarlo. Y saber quiénes somos realmente.
El verano pasado en Inglaterra leí el eslogan de un anuncio que me gustó: "I am who I am because of everyone". Me resultó una gran verdad. También me viene a la cabeza una cita de Benjamin Button: "La vida solo tiene sentido yendo hacia atrás, pero hay que vivirla hacia delante". Me sonó jodidamente simple y brillante al escucharla.
La memoria no se ordena por orden alfabético, ni según la naturaleza del archivo, a veces tan siquiera por fecha de antigüedad. Los recuerdos guardan su jerarquía en nuestro cerebro de acuerdo a su intensidad. No importa el tiempo o la distancia que recorran, aquellos que encabezan la lista los rememoramos eternamente; y entonces tan solo sonreímos. Y si la sonrisa es sincera y profunda, tanto que casi roza nuestra alma, una lágrima de nostalgia quizás asome por entre los párpados.
Son muchas las formas de almacenar memoria, ya que esta adopta formas varias. Discos duros, ipod, maletas, bolsos, sobres... Luego están las conocidas mudanzas, con el obligado repaso a trasteros y altillos y cajas y camiones. Pero es bien sabido que no siempre lo más frágil y valioso se puede empaquetar. Cargamos nuestro corazón con equipaje de lágrimas, sonrisas, abrazos, sentimientos, alguna cicatriz, amores fugaces y un largo y definitivo amor.
Porque a veces situaciones nos obligan a ser alguien que no queremos ser. Cuando pasa eso, solemos tender a buscar esos pequeños detalles de la persona que éramos. Un tatuaje, una joya, un jersey, un gesto... un pequeño recuerdo que diga:
ASÍ ES COMO SOY REALMENTE...
Origen de la palabra RECORDAR: del latín recordis, VOLVER A PASAR POR EL CORAZÓN.
escrito desde Madrid...