martes, 25 de mayo de 2010

LA NOCHE DE LAS GRANDES MENTES


Dejábamos escapar un último suspiro al frío aire invernal y calcábamos nuestro vaho en los cristales antes de entrar al pub de la esquina.
Era entonces cuando fundíamos nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras almas en una atmósfera seductora, que nos impregnaba, que adormecía nuestra precaución y sus alarmas y despertaba nuestros sentidos más inmediatos. Colgábamos nuestros abrigos y nuestros pudores en las perchas y descansábamos nuestros resentidos y jóvenes cuerpos, mentes y almas en esos sofás antiguos con mesas bajas, rodeados de musas intocables que susurraban inspiración en nuestros oídos. Pedíamos siempre lo mismo, pues éramos jóvenes poco tradicionales pero con ciertas constumbres marcadas; y el alcohol ,los capuchinos y una cajetilla de tabaco eran algunas de ellas.
Así empezaban las noches en el pub de la esquina, murmurando promesas que se desvanecían tan pronto como la copa se vaciaba, ahogando la mirada en el café humeante, siguiendo el zig zag de los cordones de los zapatos y contando los botones de la rebeca (uno, dos , tres, cuatro). Nos metíamos algo de vida en el cuerpo y cada detalle del ojo de la persona que teníamos delante nos parecía el objeto más maravilloso del mundo. Contemplábamos embelesados el iris marmóreo que albergaba en su seno la pupila y las palabras se nos salían solas. A veces soltábamos poemas de Neruda, de Benedetti, de Machado, según fuera nuestro estado de ánimo, o más bien, el dolor que decíamos sentir en el corazón. Otras inventábamos nuestras propias composiciones, que quedaban flotando por encima de la espesa nube de ilegalidad que apenas dejaba entrever el techo de la sala. En ocasiones, nos sentíamos superhombres (y supermujeres), dignos herederos del legado de Nietzsche y llevábamos como lema el carpe diem. Hubo momentos, aquellos en que teníamos jaquecas de amor, que simplemente permanecíamos en silencio, revolviendo con la cucharilla las tazas vacías, a la espera de encontrar una respuesta en el fondo. Una respuesta que nunca llegó.
Pero, pero, pero... siempre nos sentíamos como animales, en cuerpo, en mente y en alma.
Era la noche de las grandes mentes.
Imagen del gran Irving Penn (Penn a secas para los amigos)
Imagen editada por mí

viernes, 21 de mayo de 2010

más allá del horizonte

Siento la brisa, fresca, suave, que me reviste. El viento que se entrelaza en mi pelo, que lo despeina, que le da algún tirón fuerte, inesperado. Lo dejo hacer. Inspiro. Mis pulmones crecen al compás del viento, bañados en salitre. El sol me acaricia con su cálido tacto. Cierro los ojos. Saboreo el instante, sin prisas, no como si fuese el último, sino como el primero de muchas partículas de felicidad.
Y el océano, la inmensidad del océano, con sus límites que se abrazan, su multiplicación de horizontes...nos envuelve a todos.


"Caminante no hay camino

sino estelas en la mar..."

martes, 18 de mayo de 2010

tell me don't cry on those lonely nights



The time has passed and we stay here
we gather together to see the sun,
the sunset passed and we're still here,
we're growing older underneath the stars,
tell me don't feel it, tell me don't cry
tell me don't cry on those lonely nights.
Tell me don't feel it, tell me don't cry
tell me don't cry on those lonely nights.

Hemos llegado al crepúsculo neutro
donde el día y la noche se funden e igualan.
Nadie podrá olvidar este descanso.
Pasa sobre mis párpados el cielo fácil
a dejarme los ojos vacíos de ciudad.
No pienses ahora en el tiempo de agujas,
en el tiempo de pobres desesperaciones.
Ahora solo existe el anhelo desnudo,
el sol que se desprende de sus nubes de llanto,
tu rostro que se interna noche adentro
hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
(el gran MB)
Y ahora que llega el verano, tal vez me sienta como el Principito. 43 tristes puestas de sol. Yo solo quiero estar más allá del ocaso que veo. Quiero que mis ojos atraviesen el océano, quiero sentir que me estrechan los brazos correctos y que mi atardecer sea cuatro horas más tarde.
Quiero volver a pensar : ESTO ES LO MEJOR A LO QUE PUEDO LLEGAR HOY.
Y en unos meses ni siquiera veré el mar .
Joder.

viernes, 14 de mayo de 2010

¿Quién posee a quién?

Piensa en esto.
Cuando te regalan un reloj
te regalan algo que es tuyo pero no es tu cuerpo
que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca.
Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días.
Te regalan el miedo de perderlo
de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa.
Te regalan la tendencia a comparar un reloj con los demás relojes.
No te regalan un reloj.
Tú eres el regalado.

viernes, 7 de mayo de 2010

WHITE WALL









Imáginate estar de pie ante una pared blanca. Sin cuadros-sin fotos. Solo con nada.
Entonces dirige tu vista hacia la pared, quédate delante de ella. No enfoques tu mirada porque no tendrás ningún objeto, ninguna señal sobre la que enfocar. ¿Sabes? Y si la pared se alejara o acercase a ti, no podrías darte cuenta de ello, porque carecerías de una imagen que te sirviera de referencia.

Pues eso...
La vida es a veces como una enorme pared blanca. Sin referencias...

Así que ...
No encojas los hombros mientras ves cómo la pared blanca se aleja y se acerca sin que tú lo puedas apreciar.

Llena tu pared de fotos, de posters de tus ídolos (pero ten cuidado que si idolatras a alguien, terminarás por perder tu esencia), de postales de los sitios a los que hayas viajado. Escribe alguna frase que te guste en la pared, y que ese sea tu lema. Pon también una ventana, necesitarás sentir el aire fresco de vez en cuando, oír las voces de los demás para que no te creas el centro del universo, o para que no te sientas solo. No te preocupes de las grietas en la pared, no trates de esconderlas detrás de un marco. Las cicatrices configuran nuestro carácter.

En fin...
La vida=decoración de paredes blancas.

martes, 4 de mayo de 2010

duerme conmigo

Busco un lugar en esta ciudad
donde esconderme de la corriente que me lleva.
Río de lava que todo lo arrasa
floto en el tedio, oscuro viaje hacia el infierno.
Busco ese lugar.

Dime la verdad, poco me queda;
querría perderme, huir para siempre, echar a volar.
Lluvia de otoño que tarde llega
haz que en la arena que me rodea crezca la hierba.
Dime la verdad.

Y descubrir que algo se mueve junto a mí
y decidir sobre la marcha a dónde ir.
Y despertar, abrir los ojos y encontrar, que nada sigue igual.

Busco un refugio en el camino,
donde a solas pasen las horas y tenga sentido
Ven a mi cama, duerme conmigo,
entra en mis sueños porque hace tiempo que me he perdido.
Ven a mi cama, duerme conmigo.
Jarabe de Palo

Acabo de hacer el último examen de filosofía de mi vida... así que ahí va , en honor a Marx:
"No es la historia la que hace a los individuos, sino los individuos a la historia"