jueves, 5 de agosto de 2010

till the stars don´t shine




Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza, y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia delante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la plaza destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de tirarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.
Herman Hesse.

6 comentarios:

  1. P.D.
    en poco tiempo podras tachar algo de tu bucket list

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  2. Oh por favor!Me ha encaaaaaaaaantado!

    He visto amanecer, he visto anochecer pero aún asi creo que no he visto empezar los días.

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  3. Qué fotones y me encanta el texto.
    Es precioso.

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  4. Genial escritor, aun no he leido nada suyo, y por cierto como molan las fotos!

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