viernes, 25 de junio de 2010

en busca de ABSOLUTOS

Nota aclaratoria: esta entrada puede que no sea precisa, puede que sea confusa, pero juro que en mi cabeza tiene sentido. Así pues, queda sometida a la imprecisión de las palabras.

Hace tiempo que llevo pensando que todos vamos en busca de lo definitivo.
Y no me refiero a la muerte, pues en la mayoría de los casos, es ella la que nos encuentra a nosotros; en ocasiones nos asalta de súbito, sin preámbulos - otras nos mira de reojo a lo largo de nuestra vida, se acerca y se aleja consta
ntemente. Pero es ella la que da valor a nuestra existencia.
Ah, no.
Yo de lo que hablo es de la compensación de la muerte, su correlativo esencial. Algo (pronombre indefinido) que supere a la desesperación ante el abismo, algo a lo que aferrarse ante la soledad, algo que sentir y en lo que confiar. Ese algo no responderá a la pregunta de por qué hacemos las cosas, ni cómo somos, sino a la manera en que actuamos.
Y bueno...
He decidido poner nombre a ese "algo". A partir de ahora lo voy a llamar ABSOLUTO. Según el diccionario: "que existe por sí mismo, incondicionado, independiente". Quién sabe si ellos, los absolutos, estarán en algún lugar, esperando a que nuestra mirada al azar los encuentre, que los resalte de entre la monotonía de la ciudad. O tal vez se trate de una recompensa tras una larga búsqueda.
Sea como fuera, quiero sintonizar sentimientos, planes, miedos y también certezas, amaneceres y atardeceres, discusiones, caricias y besos con la persona adecuada. Que me estrechen los brazos correctos, me desorbiten sus pupilas y
el mar no deje respirar. Alguien en quien resida el aliento de la vida en sus labios, que tatúe de pasión mi piel. Ser dos en uno, y uno en dos.
Quiero amigos, no una colección enorme en facebook ni tuenti. Sino amigos en mayúsculas. De esos incondicionales, con los que una simple mirada ahorra un centenar de palabras. Los de las llamadas interminables por teléfono, las salidas de los findes (y entre semana), que te apoyan hasta cuando saben que tu idea es un
a locura. Con los que pierdes la cordura, con los que caes y luego ofrecen su mano para levantarte. Pero sobre todo, los que te dicen la verdad. Siempre. La verdad aunque duela. Porque como dicen: "es más digno el trauma de la verdad que el consuelo de las mentiras piadosas".
Quiero una familia: "Ohana significa familia. Y familia que estaremos juntos siempre. Pero si te quieres ir, puedes hacerlo. Aunque no te olvidaré. Yo me acuerdo de todos los que se van".
Quiero muchas ideas descabelladas
primero y brillantes después. Quiero inspiración. Una musa delicada que me susurre al oído originalidad y vitalidad. Quiero saber transmitir.
Quiero ser útil.
NO Quiero prejuzgar, quiero conocer, quiero viajar. Quiero pensar. Por mí misma.
Quiero sentir.
Y no sabes cuánto, ni te imaginas hast
a que punto...QUIERO VIVIR.

Ya tengo varios absolutos en mi bolsillo. Quién sabe cuántos más guardaré a lo largo del camino. Pero he de reconocer que me gusta esa imprecisión. La aventura ante lo nuevo, ante lo que está por descubrir.
Firmado: la pequeña Nurita, en busca de absolutos.
¿Entonces cómo quedamos? ¿Vienes tú o te tengo que encontrar?

6 comentarios:

  1. tienes un blog super bonito

    ResponderEliminar
  2. se que es un topico muy topico jajajaj pero no se que decir... si es que tu ya lo has dicho todo =)!!!
    xx

    ResponderEliminar
  3. Oye pues el graffiti ese que hiciste tú mola mucho mucho

    ResponderEliminar
  4. genial tu blog :) q pelazo tienes, un saludo!!

    ResponderEliminar
  5. En los caos más lindos reina la respuesta. Sólo hay que rajarse las manos entrebuscando en el coral. Llegué por casialidad y me marcho con la boca llena de lacasitos.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.