miércoles, 10 de marzo de 2010

matemáticamente hablando

Desde pequeña me gustaron las matemáticas . No era de esos niños que entonaban la consabida frase de "las mates son un rollo", y me sentía cómoda resolviendo mis primeras divisiones y ecuaciones. Esto también puede deberse al hecho de que tuve al mejor profesor de matemáticas a la edad de diez años. Como diría Platón "en el plan de estudios del filósofo, que será el que posea la sabiaduría, deberán incluirse muchas matemáticas, puesto que se trata de un conocimiento a través de la razón y prescinde totalmente de los sentidos". Así pues, la pequeña Nurita de catorce años era feliz al confiar plenamente en la precisión, la certeza y la perfección de las matemáticas. Un número era un número. Eso era todo, ¿simple, no?

Sin embargo, la primera vez que escuchó "la función tiende a menos infinito" o "dos rectas paralelas se cortan en un punto en el infinito " o "átomo, uma, molécula", su reducido mundo quedó científicamente en ilusión. ¿Cómo podría imaginarse algo más pequeño que una mota de polvo y más lejano que un año luz?

Ahora habla la pequeña Nurita con escasos 17 años de experiencia en el bolsillo. Ella es una chica de ciencias, sabe integrar y derivar, calcular el movimiento de un satélite y la corriente que circula por un cable. Incluso sabe las leyes de decenas de químicos (asignatura aburrida donde las haya, en su opinión) y maneja varios sistemas de representación gráfica y bla bla bla bla.

Pero ella ha comprendido que las magnitudes del mundo real no son númericas. El universo chico, el contorno privado en que nos revolvemos se mide en sentimientos. Y, a diferencia del cálculo matemático, estas magnitudes no aportan datos precisos. Nunca podrás determinar una cantidad para la libertad, ni pesar una sonrisa, ni integrar una caricia, ni descomponer la curiosidad, ni delimitar el amor. Tampoco podrás asignar ninguna ecuación (nota: no hay una ecuación universal para la felicidad). Pero no te sientas frustrado o perdido al no hallar cifras exactas, confórmate con las aproximaciones. Y entonces podrás decir: soy imprecisamente libre, estoy imprecisamente contento o te quiero imprecisamente, pero con la certeza de que te quiero.

"Duplicar tu alegría, dividir tu tristeza, sumar tus sonrisas, restar tu angustia, potenciar tu mirada, buscar la raíz de tus problemas, el valor absoluto de tus ideas, que tiendan al infinito tus sueños...haciendo la sumatoria y cuidando las cifras significativas de lo que piensas; vos sos la respuesta del problema "
H.D.L. (gracias, infinitamente gracias)
Explicación gráfica de "dos rectas paralelas se cortan en un punto en el infinito"
ROAD TO NOWHERE

7 comentarios:

  1. precioso!!! de verdad puede haber algo mas bonito que esto? mi respuesta es... si! porque eres de las pocas personas que conozco capaz de demostrar que lo insuperable es superable!
    =)

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  2. El Padre de tu Foca =P11 de marzo de 2010, 19:52

    Nurita de catorce años era feliz porque tenia una preciosa foca por estuche jajajajajaja

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  3. jajajajaja
    bueno, qué sería de mí sin mi mitiquísimo estuche-foca ! xD

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  4. *_* Genial!

    Yo también soy de esos que busca respuestas en las matemáticas. Confio, en algún día ser un buen profesor de matemáticas xD


    Abrazos purpúreos y calculadoras de nocilla :)

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  5. me apunto a esto ... aunque no se ni como funcionaa jajajajajjajaja

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  6. No puede haber palabras más increibles,de verdad

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